¿Podemos olvidarlo de todo por una noche y pensar sólo en nosotros dos?-me había suplicado, desatando sobre mí todo el poder de su mirada-. Parece que nunca tenemos tiempo para nosotros. Necesito estar a solas contigo. Sólo contigo.
No era una solicitud difícil de aceptar, aunque una cosa era asegurad que iba a olvidar y otra hacerlo de verdad.
No era una solicitud difícil de aceptar, aunque una cosa era asegurad que iba a olvidar y otra hacerlo de verdad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario